HACIA
PARANÁ-ENTRE RÍOS
La economía social y solidaria se plantea en la actualidad como una propuesta de economía alternativa al modelo de empresas que solo tienen por objetivo maximizar, sin importar a que costo natural y social, el beneficio. Creemos que la propuesta de construcción de un ámbito de la economía social aportará a la economía popular niveles organizativos suplementarios, tanto en el plano de los encadenamientos productivos, como en el potenciamiento de formas asociativas de producción de bienes y servicios, como los de la compra de insumos y la comercialización conjunta a partir de la generación de redes de emprendedores, bancas solidarias, redes de trueque, etc. La economía social se plantea centrar el desarrollo de la economía en el trabajo asociativo, solidario en un marco de políticas públicas locales, provinciales y nacionales eficaz como medio para alcanzar niveles dignos de calidad de vida, generando un subsistema que interactúe con el Estado y con la economía empresarial, poniendo límites morales y políticos al mercado, promoviendo formas democráticas de vida en ámbitos de cooperación, confianza, solidaridad, autonomía, democracia y participación.
Partimos entonces del presupuesto que afirma que es necesario y posible integrar y auto centrar las propuestas en el conjunto de agentes económicos y sociales que en su mayoría tienden a ser excluidos o corren un alto riesgo de serlo por las nuevas dinámicas de producción y comercio que predominan a escala regional y/o mundial, considerando como punto de partida la realidad económica, política y cultural local puesto que las mismas se constituyen en los puntos de clivaje del proceso y en objeto de transformación. La formación de nuevos emprendimientos, su vinculación sustentada en valores solidarios, el acompañamiento y el asesoramiento permanente desde el Estado trabajando mancomunadamente con organizaciones de la sociedad civil, la conformación de redes locales, microregionales y regionales, consideramos no solo permitirá mejorar la situación de los segmentos puntuales participantes en los diferentes proyectos económico-productivos y de prestación de servicios sino que facilitará la emergencia de nuevas condiciones objetivas y subjetivas a nivel grupal, comunitario y regional que estimularán y sostendrán el proceso de desarrollo. Se trata entonces de “promover el uso de los recursos naturales, los humanos y simbólicos, de recuperar conocimientos tácitos para la producción y de acceder a nuevas tecnologías sustentables, orientadas a resolver el sistema de necesidades de los ciudadanos”.
Lo expuesto nos obliga a impulsar la emergencia de una serie de acciones que tiendan en primer instancia a construir espacios de intercambio de ideas y experiencias que permitan, a los actores e instituciones comprometidos con el desarrollo de la economía social en el territorio, determinar problemáticas y metas comunes que se constituyan en los marcos de referencia obligados a partir del cual desarrollar acciones en el corto y mediano plazo. Es preciso a su vez que los espacios faciliten la conformación de una opinión pública que brinde legitimidad al proceso de constitución de un subsistema de economía social y solidaria en el territorio.
Para finalizar es preciso destacar que la propuesta que se eleva en esta oportunidad no debe considerarse una acción aislada, sino parte fundamental de un proceso de construcción de una economía social y solidaria que se platee como una alternativa válida ante el subsistema de economía de capital hoy hegemónico.
“OTRA ECONOMÍA Y OTRA SOCIEDAD ES POSIBLE”